PLAN DE EMERGENCIAS


En el se debe recoger y definir toda la secuencia de acciones a desarrollar para el control inicial de la emergencia o emergencias que pueden producirse. Hay que establecer los medios humanos y materiales de que disponemos de una forma inmediata y rápida, y de aquellos a los que podemos acceder mediante los medios de comunicación.

En caso de existir una emergencia, se procederá a realizar los primeros auxilios por el personal más caracterizado. Si no existe un facultativo o sanitario que se haga cargo del accidentado, será el buceador más experimentado o el mejor preparado, el encargado de asumir esta responsabilidad. Hay que pensar que cuanto antes pongamos en práctica los primeros auxilios, ya sea un boca a boca o una R.C.P. más probabilidades de éxito tendrá el accidentado.

Dependiendo de la gravedad, se puede proceder a avisar al personal facultativo para proceder a la evacuación y traslado al Centro Hospitalario o Cámara Hiperbárica, para lo cual se deberá disponer en la zona donde nos encontremos de algún medio de comunicación, ya sea por telefonía o por radio.

El encargado de poner en funcionamiento el plan de emergencia y el de evacuación será el jefe del grupo o el buceador más caracterizado.

El plan de emergencias deberá incluir:

1º.- Medios humanos.
2º.- Medios materiales.
3º.- Directorio de datos.


1º.- Medios humanos.


Son los medios de que se dispone, ya sean propios o ajenos.

Es conveniente que en el plan se incluya una relación del personal sanitario, si lo hay, perteneciente al grupo de buceo, un responsable de seguridad, un coordinador de seguridad y en los cursos, un director de prácticas, así como del personal de apoyo en tierra de que se disponga.

En cuanto a los medios humanos ajenos, es importante conocer la ubicación y teléfonos de los puestos de socorro de la Cruz Roja, DYA, Guardia Civil, Comandancia de Marina y Policías Autonómicas de la zona en la que vamos a desarrollar la actividad.


2º.- Medios materiales


Consiste en una relación de los medios que contamos referentes a:

Material de seguridad.- Botiquines, equipos de reanimación, oxigenoterapia, telefonía, radio y los propios de la embarcación.

Medios de transporte.- Capacidad y datos sobre disponibilidad de embarcaciones auxiliares y transporte a tierra, vehículos todo terreno, en caso de lugares poco accesibles, etc.

Puntos de asistencia sanitaria.- Relación, dependiendo del tipo de atención, de los Servicios de asistencia sanitaria, distancia a estos en espacio o en tiempo.

Centros Hiperbáricos.- Ya sean fijos o móviles así como distancia desde la zona a dichos centros, bien en tiempo o en espacio.

3º.- Directorio de datos.

Este debe comprender dos apartados:

Teléfonos de contacto.- Relación de teléfonos del servicio de Urgencias de la zona, que normalmente es el encargado de coordinar todas las operaciones de evacuación y traslado.

Programa de la inmersión.- Donde se reseñará la hora de salida, lugar de embarque y desembarque, número y porte de la embarcación, zona de inmersión principal y alternativa, profundidad prevista y hora prevista de llegada.


ACTIVACIÓN DEL PLAN DE EMERGENCIAS


El responsable del grupo o el mas caracterizado será el responsable de la activación del plan de emergencias y evacuación, que se compone de las siguientes fases:

1º.- Fase de atención primaria.
2º.- Fase de alerta.
3º.- Fase de traslado primario.
4º.- Fase de tratamiento inicial.
5º.- Fase de traslado secundario.
6º.- Fase de tratamiento definitivo.

Dichas fases se desarrollarán en función de la gravedad que presente la emergencia. Lógicamente, una vez realizada la fase 3ª, el accidentado recibe asistencia sanitaria especializada, por lo que la puesta en marcha de las fases 4, 5 y 6 corresponde al personal médico responsable de dicha asistencia y su activación depende de la decisión de dicho personal.

1º.- Fase de atención inmediata.


Corresponde realizarla al jefe de grupo o al personal más capacitado para ello, asistido por el resto de componentes con aptitud en socorrismo.

Tendrá lugar en el mismo lugar del accidente, iniciándose incluso antes de subir a bordo de la embarcación al accidentado, continuando y sin solución de continuidad, una vez izado a bordo y en tierra.

Se ha de contar con material de emergencias, como botiquín de primeros auxilios y, si se dispone de material de reanimación.

Dependiendo de la naturaleza, gravedad y asistencia a prestar, se optará o no por activar la fase siguiente.


2º.- Fase de alerta.


Consiste en la comunicación de la emergencia a aquellos servicios, organismos o centros que precisen intervenir en alguna fase del Plan de Emergencias y Evacuación.

Debe realizarse evitando tiempos muertos, con la antelación necesaria para que puedan ponerse en funcionamiento los dispositivos alertados.

Corresponde al Coordinador de Seguridad el activar la fase de Alerta, en base al siguiente procedimiento de enlace:

1.- Identificación del barco.
2.- Posición actual.
3.- Punto de evacuación previsto.
4.- Tiempo estimado de llegada al punto de evacuación.
5.- Causa de la evacuación.
6.- Necesidad de atención médica.
7.- Necesidad de trasporte sanitario primario.
8.- Necesidad de tratamiento hiperbárico.


3º.- Fase de traslado primario.


Consiste en el trasporte del accidentado desde el punto de asistencia inmediata o de desembarque hasta el centro de urgencias o al hospital para su tratamiento.

Normalmente se realizará en ambulancia medicalizada, aunque si la urgencia lo requiere podría hacerse en vehículos cuya capacidad sea la adecuada para el accidentado, el equipo de reanimación y el socorrista.

El traslado primario deberá indicarlo siempre el médico, procurando que se realice en las condiciones adecuadas y habiendo alertado al centro de asistencia. Estas y otras consultas se pueden hacer por vía telefónica.


4º.- Fase de tratamiento inicial.


Tiene lugar en el Centro Sanitario donde se traslade en primera instancia al accidentado. Es importante que se seleccione este de forma adecuada, para evitar pérdida de tiempo y traslados sucesivos.

Generalmente se hará al Servicio de Urgencias o al Hospital más cercano.

5º.- Fase de traslado secundario.

Se realizará por indicación del personal médico del centro de tratamiento inicial, tras valorar que el accidentado requiere asistencia especifica que el centro no pueda proporcionar, por ejemplo tratamientos hiperbáricos.

6º.- Fase de tratamiento específico.

Se realiza generalmente en centros dotados de cámara hiperbárica. Indicado por personal médico, preferentemente especializado en medicina subacuática e hiperbárica.