ACTUACION DEL OXIGENO RESPIRADO EN LOS ACCIDENTES DE BUCEO

El Oxígeno

Como sabemos, el Oxígeno es un gas incoloro, inodoro e insípido que forma aproximadamente el 21 % de la atmósfera que respiramos, Se obtiene por destilación fraccionada del aire licuificado. Es imprescindible para la vida y puede ser utilizado, como medio respiratorio en lugar de aire, durante cortos períodos de tiempo. Su uso médico es habitual. Todas las sustancias necesitan oxígeno para combustir, y pueden arder violentamente en un ambiente de oxígeno puro.

Respirando oxígeno al 100 %, a presión ambiental elevada, pueden aparecer efectos tóxicos. Hay dos formas de toxicidad por oxígeno: Sobre el Sistema Nervioso Central (SNC) y sobre los pulmones. Los efectos sobre el SNC se manifiestan en forma de convulsiones cuando el oxígeno se respira a presión superior a una atmósfera absoluta. Respirar de forma prolongada, a nivel del mar, concentraciones elevadas de oxígeno, puede provocar efectos tóxicos pulmonares. Si se respira a una concentración del 100 % durante varios días, se causan lesiones en los alvéolos pulmonares. En personas con aparato respiratorio normal, los efectos tóxicos del oxígeno tardan mucho en aparecer, y por tanto esto no ha de preocupar demasiado al socorrista que va a aplicar primeros auxilios con oxígeno.

En condiciones normales basta una concentración del 21 % a una atmósfera de presión para satisfacer las necesidades normales de oxígeno. Si la concentración en el aire respirado disminuye, algunas funciones del organismo pueden afectarse. Sabemos que el sistema nervioso, sobretodo el cerebro, y el músculo cardíaco son los tejidos más sensibles a la falta de oxígeno. En respuesta a la hipoxia, o falta de oxígeno en los tejidos, el organismo aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial en un esfuerzo para transportar más oxígeno desde los pulmones.

La fuente habitual de oxígeno para ser utilizado en cursillos y en urgencias será una botella de aluminio o de acero con oxígeno medicinal a una presión de 150 o 200 bar.

Hay algunas diferencias entre el oxígeno medicinal y el oxígeno industrial. Las normativas que regulan el oxígeno industrial permiten un cierto porcentaje de impurezas y de otros gases en el mismo recipiente. El oxígeno medicinal está sujeto a unas normativas más rigurosas. Las operaciones realizadas en las instalaciones de carga de botellas y su documentación están sometidas a inspecciones rutinarias para comprobar que estas normativas se cumplen.

* Precauciones para la utilización de oxígeno

Las botellas de oxígeno precisan los mismos cuidados que las botellas de buceo, con algunas precauciones adicionales:

- Es extremadamente importante no utilizar aceite o grasa en toda botella o utensilio que esté en contacto con oxígeno: podría provocar un incendio.

- Las botellas de buceo no deben ser almacenadas a temperaturas por encima de los 52ºC como puede ocurrir por ejemplo en el cofre o portaequipajes de un automóvil.

- No permita fumar cerca de la fuente de oxígeno ni lo utilice cerca de una llama.

- Cuando se utiliza oxígeno en un lugar cerrado, escasamente ventilado (como la cabina de una embarcación) la concentración puede aumentar facilitando el riesgo de incendio.

- Deben utilizarse reguladores y manómetros diseñados especialmente para ser utilizados con oxígeno. No intente nunca adaptar un equipo de buceo.

- Asegúrese de que las griferías y las conexiones de las válvulas estén en buenas condiciones y de que hayan sido construidas con materiales adecuados para el uso de oxígeno.

- Cuando el aparato no se utiliza, la válvula principal debe mantenerse cerrada y con el circuito purgado. Las botellas vacías deben rellenarse inmediatamente después de su uso.

- Deben tomarse precauciones para que las botellas de oxígeno no puedan caer.

- Las normativas nacionales e internacionales establecen que las botellas de oxígeno precisan pruebas hidrostáticas periódicas igual que las botellas de buceo. En España la normativa sobre recipientes de gases comprimidos a alta presión, exige una prueba hidrostática cada 10 años. En el caso concreto de las botellas de buceo recomienda realizar esta prueba cada 3 años y algunas administraciones autonómicas así lo exigen en su territorio. Se recomienda también una inspección ocular cada año. Asegúrese de que la fecha del contraste se halle dentro del plazo requerido.

Efecto beneficioso del Oxígeno en las urgencias de buceo

La principal prioridad del socorrista-administrador de oxígeno es evitar la muerte del accidentado y atenderle hasta el acceso a los servicios de soporte vital avanzado. Es importante no causar algún efecto prejudicial, debiendo ser consciente de nuestros límites en cuanto a la formación y experiencia en la prestación de primeros auxilios.

Cuando se sospeche que puede existir un preahogamiento o un accidente disbárico, debe aplicarse oxígeno al 100 % una vez realizada la valoración primaria de los signos vitales. Los buceadores que se encuentran en situación respiratoria comprometida deben recibir oxígeno. Hay que asumir que los buceadores hallados en estado de inconsciencia se encuentran en insuficiencia respiratoria y deben también recibir oxígeno. Los primeros auxilios con oxígeno significan una ayuda muy importante para mejorar los síntomas del accidente disbárico y del preahogamiento.

Cuando respiramos aire, inhalamos más nitrógeno que oxígeno. Cuando el buceador accidentado respira oxígeno al 100 %, en la mezcla respiratoria no hay nitrógeno. Como resultado de ello la mayor cantidad de oxígeno inspirado crea un gradiente de presión, desde la burbuja hacia los tejidos que la rodean, que aumenta la eliminación del nitrógeno de la burbuja.

En la misma medida en que el nitrógeno se elimina de la sangre y de los tejidos, mayor cantidad de nitrógeno se reabsorbe desde la burbuja hacia los tejidos circundantes, y desde estos hacia la sangre. El ritmo de la desnitrogenización depende de la diferencia de presiones parciales entre la burbuja y los tejidos de su alrededor. Cuanto más alto es el gradiente de presión, o cuanto más alta es la concentración de oxígeno inhalado, más rápidamente el nitrógeno abandona el organismo. El resultado final es la reducción del tamaño de la burbuja.

Los dos accidentes disbáricos del buceo más graves ya comentados, el S.S.P. y la E.D., precisan primeros auxilios con oxígeno lo antes posible. Estas dos situaciones no necesariamente comprometen el transporte general de oxígeno, excepto en el territorio concreto en que se desarrolla la lesión. Por ejemplo si el aporte de sangre al cerebro se interrumpe, se producirá con rapidez una lesión permanente, o incluso la muerte, si la circulación no se reinstaura. En estas situaciones son esenciales las altas concentraciones de oxígeno inspirado. Para obtener una concentración inspiratoria de oxígeno del 100 % se requiere prestar una meticulosa atención a la técnica y a la forma de administrarlo, utilizando un regulador a demanda inspiratoria.

El hecho de respirar una alta concentración de oxígeno puede provocar algunos efectos secundarios. La circulación en los vasos de pequeño calibre puede bloquearse por las burbujas de nitrógeno. Una elevada presión parcial de oxígeno aumenta la oxigenación de estas áreas isquémicas o hipóxicas.

Se sabe que el oxígeno también actúa contra el edema (o hinchazón de los tejidos) provocado por el bloqueo de los vasos de pequeño calibre. Esto es especialmente importante en el tejido nervioso donde se pueden producir trastornos sensitivos o funcionales. Una reducción del edema intratisular puede restaurar la función del nervio dañado.

Cuando se forman burbujas en la sangre, las plaquetas se acumulan o agregan y la sangre se hace más espesa. Algunos estudios han demostrado que cuando se administra oxígeno, el espesamiento de la sangre se reduce.

Cuando disminuye la cantidad de oxígeno en la sangre, se habla generalmente de hipoxia, lo cual ocurre en el preahogamiento, en que los pulmones contienen agua, y en los ataques cardíacos, en que disminuye la disponibilidad de sangre oxigenada.

En conclusión, los conocimientos actuales sobre la fisiología del oxígeno establecen con toda claridad que la aplicación urgente de oxígeno es de gran utilidad en el tratamiento precoz de la E.D., del S.S.P. y del preahogamiento.

EQUIPOS PORTATILES DE SUMINISTRO DE OXIGENO

El equipo de oxígeno estándar es el más popularmente elegido por los buceadores. Es un equipo compacto con todo el material necesario para llevar a cabo los primeros auxilios tanto en buceadores accidentados con respiración espontánea, como en paro respiratorio. Se compone de:

- Manorreductor multifuncional con dos salidas de rosca tipo DISS, una salida de flujo constante, un caudalímetro (de 0 hasta 25 litros por minuto) y un manómetro.

- Un regulador a demanda con una mascarilla anatómica transparente.

- Una mascarilla con válvulas unidireccionales y bolsa reservorio con tubuladura de plástico trasparente para suministro de oxígeno.

- Una mascarilla de bolsillo con suplemento de oxígeno y válvula unidireccional.

- Una botella de oxígeno de 3 litros.

- Válvula principal circular con cadena de seguridad.

- Manual DAN de accidentes de buceo.

- Un adhesivo de "Oxigen onboard".

- Caja rígida y estanca de transporte.

El Manoreductor

Funciona de manera similar a la primera etapa de un regulador de escafandra autónoma de buceo. Reduce la presión de la botella a una presión de trabajo más segura y compatible con un regulador a demanda o un equipo de flujo constante.

El manoreductor que se utiliza en las botellas portátiles tiene unas clavijas (macho) que se adaptan en unos orificios (hembra) en la grifería de la botella. Este sistema se conoce como PIN Index.

Las clavijas están situadas de una forma determinada para impedir que los utensilios de oxígeno puedan ser utilizados en una botella que contenga otro gas.

Todo esto tiene especial importancia en los lugares en que utilizan varios gases respiratorios, o mezclas de ellos, cada uno de los cuales requiere su propio regulador y tipo de botella, a fin de evitar confusiones que podrían causar un accidente.

La disposición de las clavijas es específica para cada gas. Las botellas de oxígeno más grandes pueden tener otros tipos de válvulas a rosca, que solo aceptan reguladores diseñados para uso médico o con adaptadores especiales.

El Caudalímetro

Está integrado en el manoreductor y regula la cantidad de oxígeno que fluye por la salida de flujo constante, donde se conecta la mascarilla con válvulas unidireccionales y bolsa reservorio.

El flujo de oxígeno se mide en litros por minuto (lpm). Se regula mediante una llave que tiene un indicador de flujo en una ventana situada en la parte anterior del manorreductor.

En el regulador multifuncional DAN de Life Support Products Inc. (LSP), el mecanismo de flujo constante está alojado en el interior del regulador. Dicho mecanismo está diseñado para suministrar hasta 15 lpm. DAN recomienda un flujo mínimo de 15 lpm cuando se utiliza con la mascarilla con válvulas antirretorno y bolsa reservorio o con la mascarilla de bolsillo.

Conectores y tubos

Puesto que un regulador a demanda inspiratoria requiere una presión de aproximadamente 4 bar, se ha incluido un latiguillo de presión media conectado a una salida roscada. Este dispositivo es similar al de un regulador de buceo. Algunos tipos de mascarilla de flujo constante se suministran con unos conectores de plástico transparente aptos para oxígeno.

El regulador a demanda inspiratoria DAN/LSP

El equipo de oxígeno de DAN contiene un regulador a demanda similar a la segunda etapa de un regulador de buceo. Cuando un buceador accidentado comienza a respirar oxígeno mediante la mascarilla, el regulador a demanda suministra oxígeno al 100% a sus pulmones. Si la mascarilla está herméticamente aplicada se consigue una concentración cercana al 100%.

Con el regulador a demanda el oxígeno sólo fluye cuando el buceador accidentado inspira, y la fuente de oxígeno durará mucho más que con un sistema de flujo constante. La mascarilla anatómica transparente, que se facilita con el regulador a demanda inspiratoria DAN/LSP, está fabricada con un material que permite una buena adaptación a muchos tipos de cara. Si a pesar de todo no se logra una aplicación hermética, también puede utilizarse la mascarilla de bolsillo. Las mascarillas transparentes permiten a los socorristas controlar que las vías aéreas estén libres y comprobar que la respiración es correcta.

Utilización del regulador a demanda inspiratoria

1º.- Explique al buceador accidentado que el oxígeno va a ser bueno para él, que no duele, y que no es perjudicial para su salud. Dígale: "Esto es oxígeno y puede hacer que te encuentras mejor. ¿Me autorizas?." Si el buceador accidentado está inconsciente asuma que usted cuenta con su permiso y puede continuar.

2º.- Prepare el equipo. Debe estar completamente montado.

3º.- Una vez obtenido el permiso del buceador, póngale la mascarilla sobre la boca y nariz de la forma adecuada.

4º.- Cuando utilice el regulador a demanda inspiratoria, la llave del caudalímetro de flujo constante debe estar en la posición "off".

5º.- Indique al accidentado que respire con normalidad mediante la mascarilla, haciéndole observar que el dispositivo es similar a un regulador de buceo.

6º.- Dígale que agarre la mascarilla a fin de mantenerla bien acoplada.

7º.- Mientras presta atención al buceador y al manómetro de presión del oxígeno:

* Controle que el regulador a demanda inspiratoria se abra en cada inspiración.
* Compruebe que la mascarilla se empañe durante la espiración y que recupere la transparencia durante la inspiración.
* Observe cómo el pecho se hincha durante la inspiración y se deprime durante la espiración.

La Mascarilla de Bolsillo

Forma parte del equipo de Oxígeno DAN y tiene un conector para aplicación de oxígeno suplementario. La mascarilla de bolsillo permite al socorrista realizar respiración boca a boca sin tener contacto directo con la boca del accidentado.

Este sistema permite administrar oxígeno adicional al sujeto que se encuentra en paro respiratorio, si se conecta a una salida de flujo constante. Esta mascarilla oro-nasal está hecha de material transparente y flexible que hace posible doblarla y guardarla en el bolsillo. Mediante un tubo acoplado en la parte superior de la mascarilla, a modo de "chimenea" el socorrista insufla su propio aire exhalado dentro de los pulmones del buceador accidentado. La mascarilla dispone de un conector que permite administrar oxígeno al accidentado que se encuentra en paro respiratorio durante la ventilación boca-mascarilla. Una válvula unidireccional impide que el aire exhalado del accidentado retorne al reanimador o socorrista.

La mascarilla de bolsillo con suplemento de oxígeno a 15 lpm puede enriquecer entre un 30% y un 50% la concentración de oxígeno al aplicar soporte ventilatorio boca-mascarilla.

La válvula unidireccional se intercala con la finalidad de reducir el riesgo de transmisión de enfermedades al socorrista durante el soporte ventilatorio boca-mascarilla.


Botella de oxígeno de 3 litros

Contiene 600 litros de oxígeno a 200 bar, con una duración media de 50 a 60 minutos si se utiliza un sistema a demanda, o de 40 a 50 minutos, si se utilizan sistemas de flujo constante a 15 litros por minuto. El material del casco puede ser de acero o de aluminio.

Una botella debe ser reemplazada por otra llena cuando la presión esté por debajo de los 14 bar. No obstante si solo

Mascarillas con válvulas unidireccionales y bolsa reservorio

Las mascarillas con válvula unidireccional, también conocidas como mascarillas de bajo flujo, o de alta concentración, pueden ser usadas cuando el buceador accidentado respira de forma espontánea. Están diseñadas para que el buceador accidentado inhale oxígeno de una bolsa reservorio situada debajo de la mascarilla oro-nasal. Constan de una mascarilla transparente de plástico, con válvula unidireccional a ambos lados de la mascarilla, una bolsa reservorio, y una tercera válvula unidireccional entre la mascarilla y la bolsa reservorio. La tubuladora de oxígeno suele conectarse debajo de la válvula unidireccional situada entre la mascarilla y la bolsa reservorio, o directamente a la parte inferior de la bolsa.

En la inspiración el oxígeno fluye desde la bolsa reservorio a los pulmones del buceador accidentado. Durante la espiración la válvula unidireccional impide que el aire exhalado vuelva a la bolsa, y sale a través de las válvulas unidireccionales de la mascarilla al exterior. Simultáneamente durante la espiración la bolsa reservorio vuelve a llenarse de oxígeno puro.

Es un dispositivo efectivo para administrar oxígeno a altas concentraciones a flujo constante, aunque tiene la desventaja de que requiere disponer de una reserva importante de oxígeno. Estas mascarillas son recomendables para los buceadores accidentados con respiración espontánea que no toleran un regulador a demanda, o cuando hay varios buceadores accidentados que requieren oxígeno.

Esta mascarilla, bien acoplada a la cara, con buen funcionamiento de las válvulas, y aplicada con una técnica correcta, puede alcanzar una concentración inspiratoria de oxígeno alrededor del 90% aunque lo más habitual es entre el 65 y el 75 %.

Combiene saber que si se ha conseguido aplicar con buena hermeticidad la mascarilla con válvula unidireccional, y el suministro de oxígeno se interrumpe, puede haber cierto riesgo de asfixia. Por ello es muy importante no dejar nunca solo al buceador accidentado y que el socorrista esté siempre presente cuando se usa este dispositivo. Hay que retirar la mascarilla antes de cerrar el suministro de oxígeno.

El procedimiento para usar la mascarilla con válvula unidireccional y bolsa reservorio es el siguiente:

1º.- Tranquilizar al buceador accidentado e informarle que el oxígeno va a ayudarle, que no es doloroso ni perjudicial. Dígale: "Esto es oxígeno, y puede hacer que te sientas mejor. ¿Me autorizas?. Si el accidentado está inconsciente el socorrista habrá de asumir esta responsabilidad.

2º.- Fije el flujo constante deseado. El flujo mínimo recomendado para los buceadores accidentados es de 15 lpm. Puede ser necesario aumentarlo para que la bolsa reservorio se mantenga hinchada.

3º.- Llene del todo la bolsa reservorio tapando con un dedo la salida de la válvula unidireccional.

4º.- Si el buceador accidentado usa gafas, quíteselas.

5º.- Colóquele la mascarilla alrededor de la boca y la nariz una vez haya obtenido su autorización.

6º.- Ajuste la banda elástica alrededor de su cabeza para mantener la mascarilla en su sitio.

7º.- Apriete el clip metálico situado a nivel de la nariz para mejorar el acoplamiento y evitar fugas de oxígeno hacia los ojos.

8º.- Asegurarse de que el ritmo ventilatorio del buceasdor accidentado es normal y de que la bolsa reservorio se mantiene hinchada. Los parámetros que nos indican que el buceador accidentado está respirando de forma correcta so: La subida y bajada de la caja torácica en cada ciclo ventilatorio; el hinchado y deshinchado de la bolsa reservorio; el empañado de la mascarilla en cada espiración y el movimiento de las válvulas unidireccionales.

9º.- Si el estado físico del paciente lo permite, el buceador accidentado debería sostener por si mismo la mascarilla para mejorar el acoplamiento y la hermeticidad.

Procedimiento de soporte ventilatorio usando la mascarilla de bolsillo con dos socorristas

Este procedimiento se recomienda para un socorrista si el accidentado tiene pulso palpable, o para dos socorristas si el accidentado está en paro cardio-respiratorio.

1º.- Conecte la tubuladura para el suministro de oxígeno (de la mascarilla con válvula unidireccional) al dispositivo de salida de flujo constante situado debajo del regulador, y conecte el otro extremo al dispositivo de entrada de oxígeno de la Mascarilla de bolsillo.

2º.- Abra la válvula principal de la botella de oxígeno, fije el caudalímetro a un mínimo de 15 l/m. No retrase el soporte ventilatorio, intentando obtener oxígeno.

3º.- Arrodíllese detrás de la cabeza del buceador accidentado y ábrale la vía aérea.

4º.- Colóquele la mascarilla sobre la boca y la nariz (con la parte puntiaguda hacia la nariz).

5º.- Consiga una aplicación hermética colocando sus pulgares a ambos lados de la mascarilla y tirando de la mandíbula hacia la mascarilla.

6º.- Inicie el soporte ventilatorio soplando dentro de la mascarilla de acuerdo con los principios de Reanimación Cardiopulmonar Básica (RCP). Las normas publicadas en 1.992 en JAMA (Journal of the American Medical Association) recomiendan que cada insuflación aplicada a un adulto, en paro respiratorio debe durar de 1,5 a 2 segundos.

7º.- Compruebe en sus propios pulmones, la resistencia a la entrada de aire en los pulmones del buceador accidentado, y observe cómo la caja torácica del accidentado sube y baja en cada respiración. Adapte el volumen de aire que insufla a estos movimientos torácicos.

8º.- Si el buceador accidentado recupera la respiración espontánea, mantenga la mascarilla de bolsillo colocada, con flujo continuo de oxígeno, hasta que la ventilación sea estable.

9º.- Cuando la ventilación espontánea sea estable, puede reemplazar la mascarilla de bolsillo por el regulador a demanda o por la mascarilla con válvula unidireccional y bolsa reservorio, a fin de administrar una concentración de oxígeno más alta.


Procedimiento de soporte ventilatorio usando la mascarilla de bolsillo con un solo socorrista

Este procedimiento se recomienda para un solo socorrista si se precisa aplicar reanimación cardio-pulmonar.

1º.- Conecte la tubuladura para el suministro de oxígeno (de la mascarilla con válvula unidireccional) al dispositivo de salida de flujo constante situado debajo del regulador, y conecte el otro extremo al dispositivo de entrada de oxígeno de la Mascarilla de bolsillo.

2º.- Abra la válvula principal de la botella de oxígeno, fije el caudalímetro a un mínimo de 15 l/m. No retrase el soporte ventilatorio, intentando obtener oxígeno.

3º.- Arrodíllese al lado del buceador accidentado y ábrale la vía aérea usando la maniobra frente mentón.

4º.- Colóquele la mascarilla sobre la boca y la nariz (con la parte puntiaguda encima de la nariz).

5º.- Inicie el soporte ventilatorio siguiendo las mismas líneas que se enseñan en la reanimación cardio-pulmonar básica.

6º.- Siga los mismos procedimientos indicados en la sección anterior.


Práctica del boca a boca inhalándo oxigeno puro

Es un método de reanimación ideado por el Doctor Philippe Taugourdeau.

Consiste en que el socorrista practique un boca a boca normal inhalando a su vez en cada inspiración oxígeno al 100 % por el tubo introducido en la nariz o en la boca. Para verificar el beneficio que dicho método supone, midiendo la concentración de oxígeno de la mezcla gaseosa espirada por el socorrista, se utilizaron los servicios del Laboratorio de Fisiología del Profesor Huges Monod en el CHU de "La Salpiétre" (París), con la ayuda del profesor de conferencias Henry Vandevalle.

Se utilizó una botella de oxígeno provista de dos grifos, su regulador y un tubo de plástico clásico conectado a la misma.

Después de cada inhalación, la mezcla era espirada en una bolsa de Douglas (una bolsa de goma) cuyo contenido era aspirado por un analizador de oxígeno de horno, que indicaba casi instantáneamente la concentración de la mezcla en oxígeno.

La técnica fué aplicada en un médico federal, monitor de submarinismo, que tiene una experiencia efectiva del boca a boca. El experimento consistió en inhalar oxígeno puro por el tubo introducido en la boca o en uno de los orificios nasales, y en espirar en la bolsa de Douglas a través de una boquilla. Previamente la bolsa se había vaciado completamente mediante una bomba de aire. En todos los casos, las inspiraciones y las espiraciones eran de un volumen y una cinética comparables a los de una boca realizado en un adulto.

Mediciones y resultados reales

Se hicieron varias mediciones sucesivas después de haber contrastado el aparato con oxígeno puro y con una mezcla de composición medida en oxígeno.

. Medición de la concentración en oxígeno del aire ambiente. Resultado coherente: 21%.

. Medición de la concentración en oxígeno de la mezcla espiratoria con el sujeto en descanso. Resultado 18,5%, lo que corresponde por tanto a la concentración en oxígeno insuflada durante un boca a boca clásico.

. Medición de la concentración en oxígeno de la mezcla espiratoria después de inhalación de Oxígeno por el socorrista. Se hicieron tres mediciones: en descanso, después del esfuerzo y después de una apnea.

Las primeras tres expiraciones después de la inhalación de oxígeno se expulsaron en el aire ambiente para garantizar "la limpieza" de los pulmones eliminando la mezcla contenida inicialmente en los pulmones. En todos los experimentos el caudal de oxígeno era el máximo, es decir 20 l/min.


. Medición en reposo, inhalación nasal.

1º.- Tubo en la nariz tapada, con la boca cerrada

La inhalación de oxígeno se efectuaba por un tubo de aproximadamente 5 mm. de diámetro interior introducido en uno de los orificios nasales, tapando el otro mediante simple compresión digital, con la boca cerrada. Resultado: 62 % de oxígeno, es decir el 335 % de lo normal.

2º.- Tubo en la boca, nariz tapada

Tal y como se describe en el experimento anterior, inhalación exclusiva de oxígeno, con el tubo sujeto de forma hermética por la boca y la nariz tapada. Resultado: 62 % de oxígeno.

3º.- Tubo en la boca, nariz destapada

Resultado: 54 % de oxigeno es decir el 290 % de lo normal.

La diferencia se debe a la presencia de aire ambiente inhalado simultáneamente por la nariz.

El doctor Taugourdeau llega a la conclusión parcia de que la mejor concentración de oxígeno se obtiene por inhalación del mencionado gas al 100 % sin pérdida nasal. Pero aun sin tener la nariz tapada, la concentración sigue siendo muy importante.

. Medición después de un esfuerzo intenso.

La misma medición se efectuó con el tubo en la boca, la nariz tapada, después de un esfuerzo intenso (del orden de 200 Wats.) producido por unas cincuenta flexiones rápidas de los miembros, hasta conseguir un fuerte esfuerzo de respiración y una sensación de cansancio comparable a la producida por la difícil ascensión a nado con un accidentado o su subida al barco. Resultado: 62 %.

. Medición depués de una apnea.

Se efectuó una última medición después de una apnea estática de 1min 30 seg. realizada 5 min. después de la prueba de esfuerzo. Esta medición tenía por objetivo comprobar la eficacia del método después de condiciones de ascensión extremas con falta de oxígeno.

Esta vez, la mezcla espiratoria se recogió desde la primera espiración. Las 5 primeras espiraciones se mezclaron y se analizaron. Resultado 54 %.

Se observa que la inhalación de oxígeno permite una recuperación subjetiva más rápida después de la prueba de esfuerzo y la apnea.

Estos primeros resultados son espectaculares: emuestran que la inhalación previa de oxígeno puro por el socorrista le permite insuflar al accidentado una mezcla con un contenido del orden de 3,3 veces más de oxígeno que en transcurso de una boca a boca normal.

Para el socorrista mismo esta inhalación de oxígeno al 100 %, es la base de la prevención de un accidente de descomprersión, sobre btodo en caso de subida precipitada con realización de esfuerzos intensos en la superficie. Constatamos una desnitrogenación importante, expresada por las cantidades de 33 a 35 % de nitrógeno espiradas después de la inhalación de oxígeno y aun el sujeto estaba normalmente saturado para una presión parcial de nitrógeno al nivel del mar, teniendo en cuenta que no subía después de una inmersión normal. Esta oxigenoterapia permite además una recuperación más rápida del cansancio debido a las maniobras de ascensión.

Para el accidentado, esta carga rápida de oxígeno, además de la recuperación de la ventilación mediante el boca a boca, permite remontar instantáneamente la concentración de oxígeno en la mezcla gaseosa pulmonar, que vuelve a saturar los glóbulos rojos con oxígeno. Sabemos que la mayor parte de las paradas respiratorias y cardíacas recientes, se recuperan desde las primeras insuflaciones de un simple boca a boca.

Por otra parte, la concentración de nitrógeno inferior de la mezcla respirada (del orden del 33 a 35%) acelera la desnitrogenación y reduce el riesgo de accidente de descompresión para los dos submarinistas.

El interes de esta técnica reside fundamentalmente en tres puntos:

1º.- Gran rapidez de preparación de la oxigenoterapia mientras que el inhalador puede ser correctamente instalado por otros submarinistas.

2º.- Posibilidad de iniciar este método en superficie con los chalecos del accidentado y de su socorrista hinchados, y el tubo de oxígeno conectado a la botella que se ha quedado sobre el barco.

3º.- Tratamiento preventivo simultáneo de un accidente de descompresión para el socorrista. Se estima muy conveniente que en todos los barcos se pudiera realizar la oxigenoterapia preventiva simultánea para el socorrista, mediante una botella suplementaria o con una toma en forma de "T" con inhalador. Hay países en los que llevar una botella de aire en el barco es obligatorio.


En el plano práctico, se aconseja la inhalación bucal de oxígeno, por ser más cómoda y, por otra parte, el oxígeno puro puede debilitar los capilares nasofaríngeos y provocar una ligera epístasis nasofaríngea (sangrado de la nariz) sin gravedad.

La colocación más facil consiste en sujetar el extremo del tubo de oxígeno verticalmente con la mano manteniendo la barbilla del accientado. En cada inhalación el socorrista pone su boca encima e inhala el oxígeno, si es posible tapándose la nariz con la mano con la que tapa la nariz del accidentado, durante la exhalación.

Si el socorrista no se tapa la nariz, se observa que la proporción de oxígeno ligeramente diluido por la inhalación de aire nasal, permanece en el nivel importante de 54%. Una buena disociación buconasal debería permitir obtener el mejor resultado sin taparse la nariz. El caudal de la botella debe ser el máximo durante estas maniobras.

Estas mediciones se llevaron a cabo en un solo voluntario, esperando poder repetir dichas mediciones con otros voluntario.

Si esta maniobra tuviera que prolongarse durante más de 10 min. la proporción de oxígeno se aproximaría al 95%, por desnitrogenación del socorrista. Ciertamente, todas las botellas de oxígeno no tienen el mismo caudal, y también puede que no sea tan fácil conseguir la permeabilidad alrededor del tubo, pero estas mediciones han demostrado el aumento considerable de la proporción de oxígeno insuflado durante un boca a boca y un avance evidente en relación con la técnica clásica. El tiempo que se gana se cifra en minutos, en neuronas y en vidas salvadas.

Este fácil método ofrece todas las posibilidades para conseguir una mejor reanimación y limita los accidentes de descompresión tanto para el accidentado como para su socorrista. Esto es aun más importante en las zonas del mundo en las que no hay una cámara hiperbárica en proximidad y en las que no siempre hay material a bordo o, de haberlo, no está en perfecto estado.

Este método no excluye la necesidad de cierta vigilancia para verificar la presencia de una botella de oxígeno llena con su material en buen estado de funcionamiento, así como la imprescindible información de los submarinistas sobre dicho equipo.

Tampoco debe excluir un buen conocimiento de las técnicas de subida a bordo de un submarinista incosnciente. De hecho, adelantamos las siguientes sugerencias:

1.- Presencia de un volumen mínimo de oxígeno a bordo, volumen proporcional al número de submarinistas para el cual el barco está preparado.

2.- Presencia sistemática de una segunda fuente de oxígeno, como mínimo para la inhalación de un segundo submarinista, mediante un tubo en forma de "Y".

3.- Presencia de un equipo para la subida de accidentados eficaz y adaptado a cada barco. Enseñanza e inclusión de los programas federativos para ciertos niveles de las técnicas de ascensión.

Como resumen, el Doctor Taugourdeau espera que el boca a boca oxigenado, tan fácil de hacer, pueda acelerar la reanimación sin olvidar de que los síncopes que se producen durante el buceo o la pesca submarina no son tan excepcionales y sobre todo que, por lo general, siempre se producen cuando uno menos se lo espera.